domingo, 3 de junio de 2012

Ensayo ‘’El hijo menor’’


Todos en casa suelen tratar a este hijo como a un pequeñito, empezando por los hermanos y terminando por los padres. Al ser el menor toda la familia se ha acostumbrado a cuidarlo, darle consejos y protegerle.
Por lo general, el hijo menor se ve librado de muchas angustias que los padres han experimentado con sus hijos mayores. A estas alturas los papás están más cansados y con menos ganas de complicarse la vida.
Puede que el menor tenga algunos privilegios que no les conceden a los demás hermanos sobre todo en lo que se refiere a las tareas en grupo. Y es que secretamente los padres piensan “es el chiquito”.
Pero existe un aspecto del que muchos hijos menores se quejan y es que no son tomados en cuenta o los callan cuando quieren opinar. Pueden sentir mucha frustración cuando, por ejemplo, están todos hablando en la mesa y el menor dice algo pero nadie le hace caso. No lo escuchan.
Todos se sienten con derecho a darle consejos y le dicen lo que tiene que hacer como si los demás tuvieran la verdad absoluta. Además les ponen de ejemplo a los hermanos mayores y todo eso solo hace que su autoestima se vea dañada. Es como si fuera difícil ser reconocido como hijo menor, pero también como un hijo con palabra y voz.
Pasan de ser los sobreprotegidos y mimados a ser los no escuchados y los que siempre tienen que hacer lo que los grandes mandan.
En medio de esta situación, el hijo menor tiene que crecer y ayudar a su familia a entender que él no es un bebe y que se ha construido como un adulto, aunque para el mundo de los demás de la familia no sea así.
Todos los miembros de la familia tenemos el mismo derecho a formar parte de ella, y nadie puede negarle su lugar a otro ni ocupar un lugar que no le corresponde. Esto genera desorden y termina en conflicto interno y conflicto con los demás, pues de una u otra forma la convivencia y los destinos de los integrantes de la familia, muestran que se está en un lugar que no corresponde. Por ejemplo, cuando un hijo menor ocupa el lugar del hijo mayor generaresentimiento del que se siente desplazado y obligaciones o derechos que no le corresponden al que toma el lugar que posteriormente terminan en culpas o vergüenza, desequilibrando las relaciones y su propia individualidad.
El hijo que aparece primero tiene prioridad respecto al que llega después, no quiere decir preferencia, quiere decir que es el primero que ejerce los beneficios y luego los demás en su respectivo orden, así como también ejerce los deberes antes que los demás y cada uno a su tiempo en orden de llegada.

Se dice que los hijos menores tienen muchas características específicas, tienden a ser extrovertidos, sociales, también son los más inestables financieramente de todos los hermanos ya que su interés principal suele ser el de pasar un buen rato, que son perezosos y más relajados, que suele ser muy encantadores, pero también manipuladores y malcriados, que suelen ser el más consentido y protegido dentro de la familia, que goza de privilegios especiales, que tienden a ser egoístas, ya que están acostumbrados a que los demás consigan las cosas por ellos, que suelen ser muy dependientes de sus hermanos mayores y de sus padres, ya que habitualmente están sobreprotegidos, acostumbran ser afectuosos y encantadores, aunque también encubrir una de las personalidades más fuertes y pugnantes de la familia, pero al ser seres manipulativos es posible que logren engañar a padres y hermanos mayores.
Sin embargo, son los más divertidos, alegres y se mueven mucho mejor socialmente que sus hermanos mayores.  Si bien estas son características típicas dadas por el orden de nacimiento, existen algunas excepciones, como por ejemplo cuando hay una gran cantidad de tiempo entre los nacimientos de cada uno, lo que permite la mezcla de características, o si el primer hijo es una niña y el siguiente un niño.

Cuando son pequeños, todos estos rasgos de su personalidad son vistos sin cuidado. El problema viene al hacerse grandes. Ya que según algunos expertos, los hijos menores frecuentan ser buenos en los estudios y trabajos en los que otros obedezcan a ellos, pero no en aquellos donde estén en relación de dependencia. Esto sucede porque están acostumbrados a manejarse por sus propias pretensiones, y no por las de los demás. Yo pienso que estos rasgos no son exactamente en todos los hijos menores, a lo mejor algunas características si las tengan, pero no todas, es depende como los padres hayan educado a sus hijos para que estas características resalten, también el hijo grande o el de medio podría tener algunas de estas.

Si desarrolla su personalidad libre y saludablemente, puede llegar a ser el más independiente de los tres. También será el mejor cuidado y educado, puesto que los padres ya tienen experiencia. Los hermanos mayores sentirán una especial responsabilidad por él, pero si es educado para que sea fuerte y libre, podrá ser un soporte importante para sus hermanos.

Los hermanos grandes, por lo que general toman a veces una actitud hostil hacia los hermanos pequeños, pero siempre los aguantan, cuidan y sobreprotegen, al igual que los padres. De niños, pudimos sentir que nuestra mamá o papá tenían algún favorito entre los hermanos. Esa rivalidad genera fricciones entre los hijos, pero no todas son rosas para el favorito. Ser el favorito trae sentimientos de culpa y se sienten mucho más obligados a cuidar a sus padres en el futuro.

Muchos padres se sorprenden al ver que sus hijos son tan diferentes al haber sido criados bajo un mismo entorno familiar, bajo las mismas normas y preceptos. Pero la notabilidad de cada uno de nosotros no es aleatoria, sino que se adquiere de acuerdo al lugar que cada uno ocupa en el seno familiar.

Yo digo que la mejor opción es intentar educar y tratar a sus hijos de la misma forma, la personalidad del mayor no es la misma que la del menor o el (o los) de en medio, el lugar que un hijo ocupa entre sus hermanos determina rasgos importantes de su personalidad, pero no siempre tiene que ser así, es mejor optar como una forma de criarlos del mismo modo para que haya una convivencia armónica, bueno en mi opinión es lo que me hubiera gustado.

Limon Rios Daniela.


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